jueves, septiembre 21, 2006

Spahetti Bolognesa

Lei en el blog de Aguafuertes 2004 sobre el encuentro de Paterna y quise contar el mio.
Un amigo mio vivía en Miami y me invito a su casa y a ver si hacia unos mangos para poder mantenerme unos meses. Alla fui, y pase sin visa Inmigraciones, con mi cara de sudaca. Asi eran las cosas a principios del 2001, cuando todavia existian las Torres Gemelas, el dólar y el peso valian lo mismo y nadie sabia donde quedaba Afghanistan. Y bueno, ahi estaba yo, en Miami (ciudad horrible, a mi gusto) paseando y mirando los edificios Art Decó, cuando se me ocurre ir a comprar comida a un lugar tan bizarro que debia visitarse: el restaurant del gordo Porcel.
A la pasta con Porcel es un restaurante bastante choto, muy del tipo que en Mar del Plata llamamos "restaurante para turistas", frio con sillas de metal, onda chino. ¿Pero que me iba a imaginar yo que me iba a cruzar alli con el mismisimo Rey Iguana Iggy Pop?
Y si señores, ahi estaba el, con su cabellera oxigenada y su cuerpo mickjaggeroso, bajando de un auto pimpeado hasta la guantera con su andar tan de rockstar. Paso al lado mio, sin que yo pudiera salir de mi asombro y, como si esto fuera poco, de la mano de una morocha que estaba tan buena que rajaba la tierra.

Se pidio un plato de spaghetti bolognesa para llevar.

miércoles, septiembre 20, 2006

Tapa y contratapa



"(...)Posiblemente la variedad más interesante de confesión sea la inconsciente, eso que Freud llamó acto fallido y que, como un virus, ataca cuando menos se lo piensa pero más se lo espera. Eso que días atrás atacó al inefable Benedicto XVI, supuesto Papa progresista o, al menos, más progresista que Juan Pablo II (lo que, convengamos, no demanda un gran esfuerzo y mucho menos una revolución teológica, basta con no hablar mal de Charles Darwin e insinuar que tal vez no estaba en lo cierto). La cuestión es que el martes de la semana pasada, el Papa –tal vez entusiasmado por los aires de Ratisbona, Alemania– se metió con el Islam. ¿Por qué? Todo parece indicar que el Papa –etnocentrista hasta la médula– no piensa en otra cosa que en que la poco constituida Constitución Europea incluya en su texto una mención especial en la que el continente creciente todo se asuma como católico apostólico y romano antes que todo y los demás a la cola. Desde entonces, ya se sabe: protestas, manifestaciones, efigies quemadas, amenazas varias y una pobre monja asesinada que, seguro, no demorará en ser beatificada para, pronto, ser ascendida a los altares como la necesaria santa patrona de los bocazas e incontinentes. Y ya saben también: el Papa se disculpó papalmente y se dijo “apenado” como si se tratara más de una martirológica madre judía que de un santo padre de la cristiandad. “Apenado” equivale a afirmar que no se comprendió lo que dijo y que fue citado fuera de contexto y que no representaba su pensamiento sino algo que le dijo un emperador bizantino del siglo XIV llamado Manuel II Paleólogo a un erudito persa que pasaba por ahí.

Así, desde hace días, los noticieros rebosan de gente a la que le gusta aullar aullando y de gente a la que le gusta hablar elípticamente arrojando elipsis al aire. Hoy los diarios informan de una inminente ofensiva diplomática del Vaticano para intentar que se olvide la para muchos ofensa imperdonable mientras Al Qaida “jura” derrotar a la cristiandad. En lo personal, yo creo que no son buenos tiempos para andar pronunciando la palabra jihad en vano. Por mucho menos, si se tratara de algo sucedido en una empresa multinacional, el ejecutivo ocupando una posición equivalente a la de Benedicto XVI se habría visto obligado a vaciar sus cajones al regreso de su viajecito. Pero ya sabemos que del cargo de Papa no te echan, al menos no por derechas. Lo que resulta muy gracioso de todo el episodio y, ahora, de las encendidas alocuciones de portavoces de sotana en cuanto a que todo el asunto se ha exagerado es que se trata de las mismas personas que –hipersensibles e inquisitoriales– insisten en el pecado de usar preservativos porque no está comprobado que ayude a evitar el contagio del sida, en los riesgos de posesión satánica si se asiste a un concierto de Madonna, o en las conjuras teledirigidas que se ocultan detrás de esa soberana estupidez conocida como El código Da Vinci.

La verdad que no entiendo por qué Benedicto XVI –quien después de todo pide perdón cada vez que reza, no puede costarle tanto– no pide perdón de una y sin tanto adorno o disimulo y a otra cosa. Tal vez entonces –inspirados por el ejemplo– Osama bin Laden se disculpe por lo del World Trade Center, George W. Bush se excuse por haber seguido los pasos de su padre y todos vivamos en un mundo mucho mejor y felizmente confesado y volvamos a los orígenes y, como Riquelme, les hagamos caso a nuestras madres –judías, católicas, musulmanas, lo que sea... siempre protestantes– que tanto sufren por nosotros y a quienes nunca debemos hacer sufrir. O como sonrió un conductor de telediario español al dar la noticia del crack abandonando la albiceleste: “Pobre señora. Se ponía nerviosa. Menos mal que el hijo no le salió torero”.

O Papa."


por Rodrigo Fresán
de P12

miércoles, septiembre 13, 2006

Bansky



A traves del blog de Jose Luis fui a parar a la web del artista callejero Bansky. Los graffities son imperdibles. Pasen y vean.




"Necesito que me protegan de las medidas que ellos toman para protegerme"




miércoles, septiembre 06, 2006

Felices 40 años STAR TREK

No se si es hoy, no se si es mañana. Lo importante, es que en estos días Star Trek cumple 40 años.

Son 4 décadas llevándonos a donde nadie nos ha llevado antes. Gene Roddenberry nunca hubiese imaginado a donde iría a parar su sueño cuando se sentó a escribir las aventuras del Enterprise. Aqui estamos los trekkies, ya en el siglo 21, reviviendo incontables veces esas aventuras, buscando los mas minimos errores, discutiendo cada vuelta de tuerca de cada argumento de cada capitulo. Y asi somos, y asi seguiremos.

Pero mas alla de esto, Star Trek nos ha unido a muchos, atravesando nuestras pantallas, nuestros corazones y nuestras almas. Sin Star Trek, estoy seguro de que no seria quien soy. Cientos de horas sentado frente a la tele, mirando las aventuras de Kirk, de Picard, de Sisko, Janeway y Archer. Es inevitable pensar que mi pensamiento se ha influido mucho por todo eso. Y no solo en mi forma de ser Star Trek ha cambiado mi vida. Si no fuera porque Gene decidio hace 40 años hacer esta serie, no conocería a muchos de los que ahora considero mis mejores amigos.

Si señor, Star Trek me ha cambiado. Estoy seguro de que ha hecho lo mismo por muchos de ustedes. Estoy muy orgulloso de ser un trekkie. Por 40 años mas.




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martes, septiembre 05, 2006

Sin palabras