
Bueno, resulta que hoy me enfrente a las garras inefables de la burocracia administrativa. Pero como un caballero valiente, no solo me enfrente a la burocracia municipal sino tambien a la provincial.
La gran aventura comenzó cuando con gallardía enfile hacia el castillo, mas conocido como Municipalidad, a donde tenía que conseguir mi sagrado objetivo: un informe de deuda del impuesto municipal. Mas dificil era mi tarea porque no tenia mas datos que la dirección de mi humilde hogar. Sorteando peligros y ogros enroscados detrás de mostradores y montañas de papeles y papelitos, sali del castillo con la satisfaccion del deber cumplido.
Solo me restaba enfrentarme en la caverna de Rentas a la temible burocracia de la provincia de Buenos Aires. Ahi fui yo, cansado ya por haber cumplido parte de mi misión, y me encontré enfrentandome al laberinto de asientos, papeles, numeros, cajas, y empleados públicos dispuestos a echarte atrás con cualquier excusa...y asi fue. Por mas que estaba con toda la iniciativa de pagar los 2000 pesos de deuda de Rentas, resulta que si no va el titular no se puede pagar. Es un problema, porque la titular es nada menos que la Reina Madre, o sea mi mama. Fracaso! Por mas que lo intentamos, no pudimos cumplir nuestra tarea. Nos vamos deshonrados, pero por lo menos sabemos que logramos parte de nuestro objetivo. La malvada burocracia sigue en pie, pero logre salir vivo de un enfrentamiento mano a mano con ella.